|
La murga del currelante
Con esa voz susurrante y ronca, como de querer acostarse con todo el auditorio, Carlos Cano presentaba La Murga de los currelantes en el Pemán. Eran los últimos años 80, y entonces como ahora, reconfortan sus irónicas palabras: «Dicen que viene una crisis económica gorda, grande, terrible hay quién está asustado. Esta canción para la gente normal, para los que ya estamos acostumbrados porque vivimos en una crisis económica desde que nacimos». Esa introducción fue tan certera que conserva intacta su vigencia dos décadas después y calienta, como una manta de las que resbalan, cuando acaba una semana llena de amenazas sombrías que han agotado las, ya escasas, reservas mundiales de Lexatín. El petróleo se acabará en 2015 porque a los chinos y los hindúes les ha dado por comprarse vehículos a motor (qué insolidarios ellos, no como nosotros, que vamos a todas partes andando). El crecimiento económico español se frena, incluso puede que tropiece y se pegue un bocazo. El Parque de los Alcornocales se va a convertir en decorado para películas del espacio y del oeste. Los precios se disparan porque, por lo visto, podían subir más. La construcción se frena y los pisos ya no se venden tan rápido. Qué pena, con lo bien que nos iba a todos comprando apartamentos sin parar. Esta «desaceleración» inmobiliaria multiplica el paro. Al parecer, en algunos lugares de España había bajado mucho. ¿Cómo lo harán?
La murga de los currelantes.
Su letra es muy comprometida, sobre todo para la época en que fue escrita, y supone (o debe suponer, al menos) mucho para todo el que se sienta CON CORAZÓN ;)
Ay Señor, la que armaron, la que liaron con la salida
de la masonería y la subversión.
La pelota, los toros, la lotería y las quinielas,
el Seíta, las letras, un televisor.
Yu's pikinglis, turismo, sofico, renta, los alemanes,
bombas en Palomares... ¡vaya por Dios!
Y ahora con el destape de teta y trota, los camuflajes,
las serpientes con traje de santurrón.
Y es que las dentaduras ya no están duras pa estas huesuras
y llega la rotura y el personal
que ha sentao endiquela como se jalan de carca a carca,
mientras cuecen las habas suelta el cantar:
¡María!
Coge las riendas (de) la autonomía.
¡Marcelo!
Que los paraos quieren currelo.
¡Manué!
¿Con el cacique qué vas a hacer?
Po le vamos a dar con el tran tracatrán,
pico, pala, ichimpún!, y a currelar,
parabán parabán parabán pan pá.
Esto es la murga, los currelantes,
que al respetable buenamente va a explicar
el mecanismo: tira palante
de la manera más bonita y popular.
Se acabe el paro y haya trabajo,
escuela gratis, medicina y hospital.
Pan y alegría nunca nos falten,
que vuelvan pronto los emigrantes,
haya cultura y prosperidad.
¡Maroto!
Siembra la tierra que no es un coto.
¡Falote!
Que ya está bien de chupar del bote.
¡Ramón!
Hay que acabar con tanto bribón.
Po le vamos a dar con el tran tracatrán,
pico, pala, ichimpún!, y a currelar,
parabán parabán parabán pan pá.
Esto es la murga, los currelantes,
que al respetable buenamente va a explicar
el mecanismo: tira palante
de la manera más bonita y popular.
Se acabe el paro y haya trabajo,
escuela gratis, medicina y hospital.
Pan y alegría nunca nos falten,
que vuelvan pronto los emigrantes,
haya cultura y prosperidad. |
Views:
2316
5
ratings |